VOLVIO LOVE PARED A BERLIN CON OTRO NOMBRE Y LAS CALLES VOLVIERON A SER UNA FIESTA

Casi 20 años después de la última Love Parade berlinesa, su cofundador, Dr. Motte, vuelve con un nuevo desfile de música electrónica: “Rave the Planet”.

La gente se asombró cuando, a plena luz del día en la conocida avenida Ku’damm de Berlín, unas cuantas docenas de personas con poca ropa bailaron de repente por la calle, jugueteando y saltando al ritmo de una música a todo volumen, un estruendo atonal que retumbaba desde unos altavoces improvisados instalados en tres camiones.

Era el 1 de julio de 1989, unos meses antes de la caída del Muro, en el oeste de la todavía dividida ciudad de Berlín. Nadie podía adivinar lo que este colorido grupo iba a desatar, aunque ya estaba escrito en uno de sus carteles: “Este año y para siempre”.

“Rave the Planet”

Principalmente las escenas tecno de todo el país se conectaron durante los dos años siguientes en la Love Parade, que se había registrado como una manifestación política, antes de que el número de ravers se multiplicara más allá de la escena.

En 1994, acudieron más de 100.000 personas. Y, solo tres años después, el desfile superó por primera vez la barrera del millón.

“La Love Parade fue lo más importante en el proceso de unificación tras la caída del Muro de Berlín”, dice Matthias Roeingh, DJ y cofundador de la Love Parade, más conocido como Dr. Motte, en una entrevista con DW. Más de 30 años después, quiere revivir “el espíritu del Love Parade”, bajo el título “Rave the Planet”.

Se suponía que iba a empezar en 2020, pero entonces llegó la pandemia. Este 9 de julio, a las dos de tarde local, comenzará el primer desfile “Rave the Planet”.

Por la renta básica y los derechos queer

El recorrido se basa en el antiguo itinerario del Desfile del Amor, que comienza en la avenida Kurfürstendamm (también conocida como Ku’damm), pasa por Schöneberg y luego por la Puerta de Brandemburgo, hasta la Columna de la Victoria, en Großer Stern. Habrá 150 DJs en 18 carrozas y 62.000 participantes ya están registrados.

Como en el pasado, el desfile no es solo un evento musical, sino una manifestación política. Lo que en la década de 1990 se consideraba una excusa para limitar los costes del desfile no puede negarse hoy en día: al final, intervendrán oradores sobre temas de la renta básica, el cambio climático y la vida queer.

Por la alegría, la belleza, el amor

La Love Parade se convirtió en un acontecimiento internacional a finales de los años 90. La gente llegaba desde todo el mundo. Y, en el cambio de milenio, alrededor de un millón y medio de personas bailaron en Berlín.

Para entonces, parte de la escena tecno ya se había distanciado. Acusaron a los organizadores de la Love Parade de no ser lo suficientemente políticos, criticaron el patrocinio de empresas que no tenían nada que ver con la escena y el aumento de las tarifas de las carrozas participantes.

“Cuando algo se hace tan grande, se necesitan ingresos”, dice Dr. Motte en retrospectiva. A muchos, dice, simplemente no les gustó que la Love Parade se abriera más allá de la escena original. “Vino mucha gente, pero no se puede influir en eso”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.